Implantación

La implantación de una cadera artificial es una de las intervenciones más exitosas y más estandarizadas en el sector de Ortopedia.

No solo la elección del implante adecuado, también el acceso operativo tiene un significado decisivo.

La implantación puede realizarse desde diferentes ángulos.

  • por delante (abordaje anterior)

  • por el costado (abordaje lateral)

  • por detrás (abordaje posterior)

Todos los ángulos tienen sus ventajas y desventajas. Finalmente la experiencia del cirujano con los diferentes accesos es también de gran importancia para un buen resultado.

Con los avances en la medicina también ha cambiado la frecuencia de uso de cada tipo de acceso. La incisión en la piel ha ido disminuyendo durante el tiempo y a día de hoy se nombra “mínimamente invasivo”.

Para un resultado satisfactorio y funcional el tamaño de la incisión no es crucial, sino más bien la correcta implantación de los componentes de la prótesis y causar el menor daño posible a músculos, tendones y ligamentos.

Historia

La técnica AMIS funciona con el acceso frontal que se realiza con el intervalo llamado Huether, ya mencionado en 1870. Los cirujanos de París (Judet, Letournel, Laude) fueron los que inicialmente desarrollaron la técnica.

Durante mucho tiempo la implantación por la técnica Huether fue muy difícil de realizar y con riesgos de dañar los nervios. El desarrollo resulto llevarles a la técnica de AMIS. La diferencia de esta técnica comparada con las demás es el uso de instrumental quirúrgico especifico y hasta una mesa de quirófano especial, para garantizar una implantación segura.

Ventajas

El acceso frontal es el único acceso sin tener que cortar músculos (al contrario a los acceso laterales y posteriores). La técnica AMIS solo usa para la implantación de la cadera el acceso frontal entre las capas musculares individuales. Además es importante saber que los grupos musculares entre las que se accede para la implantación, están conectados a nervios independientes (cuenca del nervio). Por esto no influye en la conexión entre nervios y músculos. Esto demuestra que esta técnica es esencialmente una intervención mínimamente invasiva.

AMIS técnica quirúrgica